ARAG-ASAJA reclama a las bodegas un pacto sobre el precio de la uva tras seis campañas sin rentabilidad

ARAG-ASAJA reclama a las bodegas un pacto sobre el precio de la uva tras seis campañas sin rentabilidad

La organización agraria ARAG-ASAJA ha reclamado a las bodegas de la Denominación de Origen Calificada Rioja un pacto sobre el precio de la uva de cara a la vendimia 2026, después de seis campañas consecutivas en las que los viticultores aseguran no haber alcanzado la rentabilidad necesaria.

Seis años de presión sobre el viticultor

Según la organización agraria, la sucesión de campañas sin rentabilidad suficiente ha ido erosionando los márgenes de los viticultores riojanos, en un contexto marcado además por el aumento de los costes de producción y por una demanda de vino a la baja en los mercados internacionales.

Una vendimia adelantada y con menos producción

La reclamación llega justo cuando arranca la vendimia 2026, la más temprana de la historia en La Rioja, con una previsión de cosecha media-corta debido a las olas de calor del verano. Esta combinación de menor producción y costes elevados refuerza, según ARAG-ASAJA, la necesidad de un precio de la uva que garantice la viabilidad económica de las explotaciones.

El contexto del sector: cuota exportadora récord, pero ventas a la baja

La petición de los viticultores se produce en un momento en que la DOCa Rioja ha logrado una cuota récord de las exportaciones españolas de vino con Denominación de Origen, aunque con un descenso del 4,5% en las ventas globales durante el último ejercicio, lo que añade presión sobre toda la cadena de valor, desde el viñedo hasta la comercialización.

Qué piden exactamente los viticultores

ARAG-ASAJA defiende que un acuerdo estable sobre el precio de la uva, alineado con los costes reales de producción, es imprescindible para garantizar la continuidad de las explotaciones vitivinícolas riojanas, especialmente ante campañas de menor volumen como la que se prevé para este 2026.

La organización ha trasladado su petición a las bodegas en un momento clave del calendario, justo cuando arrancan los primeros cortes de uva en los viñedos riojanos, con la vista puesta en que las negociaciones de precio se resuelvan antes del grueso de la vendimia.