La Rioja bate su récord de población y supera por primera vez los 330.000 habitantes

La Rioja bate su récord de población y supera por primera vez los 330.000 habitantes

La Rioja ha alcanzado un nuevo récord histórico de población, superando por primera vez la barrera de los 330.000 habitantes, según los últimos datos disponibles sobre la evolución demográfica de la comunidad autónoma.

Una comunidad pequeña, pero en crecimiento

Pese a este nuevo máximo histórico, La Rioja continúa siendo la comunidad autónoma con menor población de España, situándose por debajo de Cantabria y por encima únicamente de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla en el conjunto del país. Los últimos datos consolidados del INE, correspondientes a 2025, situaban la población riojana en 324.184 habitantes, cifra que la nueva actualización sitúa ya por encima de los 330.000.

Logroño y Calahorra, los grandes núcleos de población

Logroño continúa siendo, con diferencia, el municipio más poblado de la comunidad, mientras que Calahorra se mantiene como la segunda localidad riojana en número de habitantes, con 25.367 vecinos según los datos de 2025, muy por delante del resto de municipios de la región.

Envejecimiento demográfico, un reto de fondo

Pese al crecimiento en cifras absolutas, los expertos en demografía apuntan a que la evolución poblacional de La Rioja sigue marcada por el envejecimiento de su población y por el papel relevante de los movimientos migratorios a la hora de compensar el saldo vegetativo negativo que afecta a buena parte de las comunidades autónomas españolas.

Qué explica este crecimiento

El aumento de población se produce en un contexto en el que La Rioja combina indicadores económicos favorables, como una de las tasas de paro más bajas de España, con políticas activas de vivienda, como la reciente entrega de viviendas de alquiler asequible en varios municipios de la región, factores que pueden estar contribuyendo a hacer de la comunidad un destino atractivo para fijar población.

Con este nuevo récord, La Rioja confirma una tendencia de crecimiento demográfico sostenido en los últimos años, en contraste con la pérdida de población que afecta a otras zonas rurales del interior de España.